El hambre es a la vez causa y efecto de la pobreza, porque
las personas con hambre tienen menos condiciones para
mejorar su vida; sufrir hambre los mantiene en la pobreza.
Eliminar el hambre es la clave para el desarrollo. Tomar
medidas directas, como programas de alimentación
y otros de ayuda alimentaria para reducir el hambre colaborarán
con el cumplimiento de este objetivo. Por esta razón
se plantea como primera meta reducir a la mitad, entre
1990 y el 2015, el porcentaje de personas cuyos ingresos
sean inferiores a un dólar por día. Para
alcanzar esta meta, la FAO trabaja continuamente en proyectos
y programas de desarrollo. En el año 2003 y 2004
los proyectos ejecutados y en ejecución son los
siguientes:
Escoja una categoría de proyecto para más
información: